No hay una respuesta única. China es un país tan grande que tiene varios climas a la vez: cuando nieva en Pekín, en Yunnan florece la primavera. La pregunta real no es cuándo es la mejor época, sino qué quieres ver.
Primavera (marzo–mayo): el mejor compromiso
Es la temporada que recomendamos por defecto. Temperaturas suaves en casi todo el país, paisajes verdes, menos turismo doméstico que en verano. El río Li en abril, con las nieblas matinales sobre los karsts, es uno de los espectáculos más fotografiables del viaje.
Otoño (septiembre–noviembre): luz y color
Cielos despejados, luz dorada y arrozales en Longji a punto de cosecha. Octubre y noviembre son ideales para Pekín — la Gran Muralla con árboles rojos es difícil de olvidar.
Verano (junio–agosto)
Calor y humedad en el sur, lluvias en Yangshuo. Para evitar el agobio, lo mejor es subir al norte: Yunnan, Shangri-La, las praderas. No es nuestra primera opción, pero funciona si tienes flexibilidad limitada de fechas.
Invierno (diciembre–febrero)
Pekín bajo cero pero con cielos limpios y monumentos sin colas. Buen momento para los grandes hitos imperiales si el frío no te asusta. Evitar el Año Nuevo Chino (finales de enero / principios de febrero): todo el país se mueve a la vez.
Si tu interés son los pandas, marzo a mayo. Si son los paisajes de Guilin, abril. Si lo tuyo es Pekín tranquilo, noviembre. Cuéntanos qué buscas y te lo afinamos.