La cocina china no existe — existen las cocinas chinas. Ocho grandes tradiciones culinarias, cada una con su carácter. Esto es lo imprescindible en cada parada:
Pekín — pato laqueado
El plato que define la ciudad. Piel crujiente, carne tierna, panqueques finos y salsa hoisin. Quan Jude tiene siglo y medio de historia, pero los locales prefieren Da Dong por su versión más ligera.
Xi'an — dumplings y comida hui
El barrio musulmán de Xi'an es uno de los espacios gastronómicos más vibrantes del país. Yang rou pao mo (sopa con pan partido a mano), brochetas de cordero, fideos biang biang. Para cenar, el restaurante del Hotel De Fa Chang sirve un menú de 18 tipos de dumplings.
Chengdu — hot pot y mapo tofu
Picante y entumecedor a la vez, gracias a la pimienta de Sichuan. El hot pot aquí no es una versión turística — es un ritual social. Si la sensación de "boca dormida" te incomoda, pide la versión yin-yang con caldo no picante.
Shanghái — xiaolongbao y crab buns
Los xiaolongbao (dumplings de sopa) son una experiencia técnica: hay que perforar uno, sorber el caldo y luego comer la masa. Din Tai Fung está bien, pero Jia Jia Tang Bao es más auténtico.